Crónica Sitges 2015

Sitges 2015
Sitges 2015

Una vez superada la resaca Sitges 2015 vamos a por la crónica del Festival, que no de sus películas.

Empezamos con un punto positivo antes del festival. Al contrario de lo que sufrimos el año pasado, la empresa que se encargaba de la venta de entradas no se cayó, ni se ralentizó, ni dio extraños errores. Aunque es cierto que algunos PDF con las entradas se retrasaron varias horas, por e-mail podías confirmar que la compra estaba hecha y que solo tenías que esperar. Una mejora importante respecto al año pasado.

Sin embargo este año hay que destacar también un aspecto negativo en la venta de entradas. Muchas sesiones se agotaron rápidamente (cosa a la que estamos acostumbrados) pero a lo largo del festival aparecían mágicamente entradas extra para ellas. Lo que al principio nos pareció motivo de regocijo acabó transformándose en frustración al ver que no se llenaba el Auditori.  Algunos amigos no vinieron a Sitges porque las entradas estaban agotadas para una sesión en particular pero al entrar a esa sesión encontrabas varias filas medio vacías…

Volvemos a lo que nos ha gustado. Felicidades a los voluntarios por su excelente trabajo y por aguantarnos un año más, que tiene mérito. También a los que confeccionan los horarios, que ya tienen en cuenta que hay que dejar entre las películas un rato para vaciar la sala, imprevistos varios o que David Prowse dé un discurso de 20 minutos pensando que está en una “Star Wars Con” cuando solo tenía que recoger un premio. Esta holgura en los horarios ha conseguido retrasos mínimos en las proyecciones. Bueno, eso y que este año en el Auditori no se ha ido la luz, ni se ha parado ninguna película a medio proyectar.

Pero hay un lado oscuro en la programación de este año, y es la ausencia de las habituales maratones en el Auditori. Ya estamos acostumbrados a tener La nit +freak, la zombie, la killer, etc… pero este año solo estaban en el Retiro. Nosotros teníamos mayormente una película larga o una sesión doble, pero no maratones con nombre propio. En cambio la nit +Zombie pasó dos veces por el Retiro. Creo que esto es un poco injusto para los pase VIP, algunos sin zombies y otros con noche duplicada. Eso sí, creo que este ha sido el Festival que más horas he dormido, lo que ayuda a ver películas mañaneras.

En general es Sitges 2015 me ha dejado muy buen sabor de boca. He visto muchas películas, y la mayoría me han gustado. Cuando no estaba viendo algo en el Auditori también me lo estaba pasando bien. Gracias a todos los que han hecho esta semana y media posible, incluyendo a todos los que se han parado a darme su critica personal de lo que acabábamos de ver.

Aunque me lo he pasado genial, y habiendo dicho que las películas las iré comentando una a una en el blog, voy a hacer un par de excepciones. Cada Sitges encuentra uno alguna película que le carga de tal manera que coge sus cosas y se va de la sala. Esto no significa que la película sea mala “per se”. Puede que haya sido un día muy largo, puede que hoy no estés de humor para ese subgénero, o mil razones más… Este año me he largado de dos:

  • What we become: Cinta danesa de ritmo muy lento. Excesiva cantidad de casualidades y coincidencias con un argumento que no parecía ir a ninguna parte. Estoy convencido de que si la no la veo a la una de la mañana ganará considerablemente.
  • Into the forest: En menos de 30 minutos el tufo a dramón lacrimoso de sobremesa de Antena3 me hizo abandonar el Auditori. Muy recomendable para la gente a la que le guste ver sufrir a los protagonistas.

Y ahora, a empezar a planificar Sitges 2016, 50 aniversario de Star Trek y 20 aniversario de mi toma de contacto con el Festival.

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